Deja un comentario

Terra madre

 

Terra Madre Day

 

Slow Food celebra en 150 países el alimento bueno, limpio y justo

 

Se celebrará en todo el mundo la primera edición del Terra Madre Day.

 
Una jornada festiva para todos los relacionados con la red de Terra Madre y a Slow Food – socios, productores de los Baluartes, comunidades del alimento, cocineros, autoridades académicas, jóvenes y músicos.

 
La ocasión es conmemorar los 20 años del nacimiento de Slow Food Internacional, que tuvo lugar en París en 1989.

 
Centenares de citas en 150 países del mundo implicarán a más de 2.000 comunidades del alimento y a 100 mil socios organizados en 1300 sedes locales (las Conductas Slow Food).

 

En Paraguay, el Convivium Slow Food Central Paraguay realizara un encuentro de intercambio el 12 de diciembre en el jardín del Restaurante Els Fanals, a partir de las 10:00 am. aquí en este enlace tienen todos los datos sobre el evento.

Será un encuentro con un espacio de:

 

Exposición de productos orgánicos y locales

Intercambio de semillas

Taller de cocina para niños

Música

Alimentos y bebidas artesanales

Taller de huerto mandala

Intercambio de libros

Encuentro con interesados en conocer Slow Food

 

En resumen un Popurri Gastronómico vivencial. 

Invitamos a todos a liberar su creatividad para hacer del 12 de diciembre una jornada memorable. Será un fuerte estímulo formar parte de una red global para el cambio.

 
Se trata de uno de los eventos colectivos más importantes de homenaje al alimento bueno, limpio y justo jamás realizados a escala global y en el que podrán participar todos aquellos que se sienten próximos a la filosofía de Slow Food participando en picnics y cenas, proyecciones de películas y conciertos, visitas a los productores, campañas de sensibilización, actividades de educación alimentaria y del gusto, encuentros y discusiones.
 
Las celebraciones para el Día de Terra Madre centran la atención en la importancia del “comer local” y en el derecho de todas las comunidades a reivindicar el acceso al alimento de calidad; en la necesidad de salvaguardar la biodiversidad agrícola y alimentaria, campo en el que Slow Food trabaja desde hace años con sus proyectos, y de promover la producción alimentaria en pequeña escala, basada en las comunidades locales, que conserva unos saberes y unas tradiciones capaces de encauzarnos hacia un futuro mejor.

 
Con el Terra Madre Day, Slow Food promueve una toma de conciencia a partir de la certeza de ser muchos y capaces de organizar miles de eventos, implicando a millones de personas a escala mundial. Consolida los vínculos entre los sujetos de la red para desarrollar desde abajo la economía local. Terra Madre está compuesta por personas que actúan de forma sencilla pero desempeñan un rol en la salvaguardia del alimento, del medioambiente y de la cultura de los pueblos.


Para ver los eventos del Terra Madre Day programados hasta ahora en el mundo, conéctate a
http://www.slowfood.com/terramadreday/pagine/ita/mappa.lasso


Para saber más sobre Slow Food Paraguay: www.slowpy.wordpress.com

Para saber más sobre Slow Food: www.slowfood.it

Para saber más sobre Terra Madre: www.terramadre.org

 

SLOW FOOD KARU MBEGUE

+ 595 991 206538

+ 595 992 377337

slowfoodparaguay@gmail.com

6 comentarios

Chocolate orgánico en Ecuador

Organic Chocolate in Ecuador Posted:

blog-chocolate-thumb-500x336Kallari bars are considered to be some of the best chocolate around (at least by pastry chef Kate Zuckerman–see this article–and Supermarket Guru Phil Lempert). Available in Whole Foods markets, they are a sweet you can feel good about buying: Over 850 Kichwa families living in the Amazon rain forest region of Ecuador have formed the Kallari Association, which grows the cacao used in the bars AND coordinates the production of chocolate from their own beans. Plus, 100% of profits are returned to the Kallari Association, allowing people in the area to make a living by doing something other than clearing trees in the Amazon. (Watch this NBC video or read this NY Times article to learn more about Kallari.) Kallari farmers are one of a small number of groups who farm, make, and market their own chocolate (another such group is the Grenada Chocolate Company, which operates from Grenada, in the southeastern Caribbean). But what’s unique about Kallari is its foray into cultural tourism: now you have the chance to eat the chocolate in Ecuador, where it’s made. To taste the chocolate in a restaurant setting, head to the Kallari Cafe, in the new town section of Ecuador’s capital city, Quito. They offer a three-course cultural dinner, with traditional Amazon dishes and a 15-minute presentation on Kichwa culture, including language, crafts, and methods used in their organic coffee and chocolate production, all for $7.50 per person. (They can handle groups of 10-25 people, but you have to schedule it two weeks in advance.) If you have less time, pick up a sandwich and a smoothie for lunch. And snag a piece of the Amazon to take home in the form of organic chocolate and coffee or Kallari handicrafts. Fast Facts: Quito’s new town neighborhood is known for its shops and restaurants, but be sure to make your way to old town’s museums and churches for a cultural experience: La Compania de Jesus and Museo de la Ciudad are favorites. La Mitad del Mundo (The Middle of the World) is a monument just north of the capital that straddles the Equator.

Deja un comentario

Yerba maté/Ilex Paraguayensis

Ilex paraguayensis

Deja un comentario

PARAGUAY VENDE ORGÁNICOS

http://www.paraguayvende.com.py/admin/uploads/Documento/Boletin_8_ES.pdf

+info

Deja un comentario

Tendencias

25157759

Deja un comentario

Quererté+

quererte

Deja un comentario

La dulce revolución

Slow Food home | About us | Foundation | Editore | Sloweb | Press Office | Store Sloweb Home | Sloweek | Voices from the Slow world | Slow Talk | News | Watch & Listen Stevia Wars 16 Dec 08 – Sloweb

This week Coca-Cola announced plans to launch a drinks range made with the zero-calorie natural sweetener stevia, despite the fact that this would violate US Food and Drug Administration regulation prohibiting its use as an ingredient in food and beverages. At present the sweetener, which derives from the plant stevia, can only be sold as a “dietary supplement” in the US. For well over a decade, the FDA has kept the product off the GRAS (Generally Recognized as Safe) list of approved food and beverage ingredients, an action which some argue is geared to protect profits for producers of the artificial sweetener aspartame. Natural News has argued that if Coca-Cola launches the drink range prior to getting the go ahead from the FDA, the authority will be forced to confiscate all products, or it could lose credibility as a food and beverage regulator, having threatened smaller stevia companies for years, confiscated imported stevia products and ordered the destruction of stevia recipe books. Stevia-derived sweeteners have long been approved and used in food and beverage products in around a dozen countries in Latin America, Asia and other regions. It is estimated that stevia products now account for 40 – 50 percent of the sweetener market in Japan, where it is used in products that include Diet Coke and Wrigley’s sugar-free gum.

1 comentario

Reflexiones de fin de año por Esteban Bedoya

esteban-bedoya-cooking

Se aproximan las fiestas de fin de año, y tal como en el dos mil siete, quiero transmitir algunas reflexiones sobre los recuerdos que por curiosa fatalidad me conducen a los ambigúes de fines de diciembre. No puedo dejar de mencionar al pavo navideño que generosamente ofrendó sus buenos kilos ganados durante una dura existencia, para que luego, seres irreverentes lo transformaran en composiciones abstractas sobre platos rebosantes de delicias de ocasión (hasta en regios sándwiches en los días sucesivos). Pero el olor insulso de la carne del pavo me conduce por caminos que no me atrevería volver a recorrer.

Son tantos los recuerdos… tantos, que algunos podrían no pertenecerme.

Fue a mediados del sesenta cuando me bajaron del árbol de mango… un manotazo bestial que pareció querer salvarme de los insectos y duendes que allí habitaban; ¿y todo porqué?… por que el pavo estaba servido en la galería, en una larga mesa veraniega. Cómo no detestar al cadáver glaceado, si por él, me obligaban a dejar las cosas importantes.

Existe un rompecabezas, entre la partida de Asunción y la llegada a Buenos Aires, son imágenes salpicadas que reviven en mi, aromas lejanos, irrecuperables. Una infancia que me legó la rica herencia de caminatas sin fin. Caminando veredas empapadas del jugo sucio de los inviernos porteños, humedad gris que hacía sonar los fuelles de mi respiración. Y tal vez el invierno, con sus días cortos me daba la posibilidad de esconderme para no dar la cara a una ciudad extraña, que sin saberlo me nutría, como un animal de otra especie que se apiada de un recién nacido. (Haciendo un paréntesis en el relato, pienso en las limitaciones del pavo, ya que nadie puede nutrirse de sus tetas bestiales, porque no las tiene).

Sigo:

Había recorrido desde la Plaza de Mayo hasta las Barrancas del parque Lezama, desde la Casa Rosada hasta la Costanera Sur, me había internado en conventillos de la calle Defensa, y en los de la calle Balcarce… a los nueve años pude oler la pobreza de los “cabecitas” amontonados en el fondo de las naves encalladas en San Telmo.

Era una caminata solitaria, desautorizada. Mis padres jamás lo supieron, aunque intenté contarles sobre mis exploraciones urbanas, dibujando monstruos que devoraban las buenas costumbres que me tenían reservadas para los fines de semana.

Recuerdo al tío que me hospedó, (ése que nunca estaba) y que generosamente me llevó a almorzar al gran palacio que está en Victoria… No recuerdo los salones ni a los dueños de casa, sí recuerdo la carne tierna de la pavita. Y así, la vida fue recorriendo senderos, y al recapitular la mitad de mi existencia (cincuenta años), encuentro que el sabor de los alimentos desluce otros recuerdos, tales como: la primera mujer, el título universitario, mi primer libro, etc. Y entre esos alimentos, la carne insulsa del pavo se cuela como el agua entre grietas. ¿Será que en otras vidas pasé hambre?

Pero no me quiero detener en anécdotas que distraen, acá el tema es la carne del pavo, mi objetivo pareciera culinario; mis globalizados recorridos urbanos, irremediablemente me retrotraen al gusto por los alimentos. Recuerdo las exploraciones de la calle Arroyo, cuya correntada mansa desembocaba en una más caudalosa que bajaba musicalmente por la calle Suipacha. En incontables ocasiones caminé contracorriente para fondear en la parroquia del Socorro. Amaba la oscuridad del templo que olía a incienso, ese lugar sacro donde en ocasiones me vestí de cardenal –similar a un monaguillo- para acumular propinas de generosos padrinos, protagonistas de espléndidas bodas que sembraron de niños rozagantes las plazas del Barrio… Y no se porqué me imagino el pavo recostado con sus muslos dorados, expuestos como los de señoritas bronceadas en alguna playa racé. ¿Cómo olvidar la enorme mesa de mármol de la sacristía?, un mueble inmueble de principios del novecientos, regalo de las Damas de la Caridad, todas espléndidas Señoras, que hoy día estarán -seguramente- disfrutando los conciertos de lira magistralmente ejecutados por los ángeles. Y me pregunto: ¿Habrán ellas comido de los muslos obscenos de los pavos festivos?

Podría seguir con el recorrido y comentar mi inolvidable experiencia en el colegio de los jesuitas -lo reservo para el 2010-. Pero la cuestión de fondo es que este largo rodeo sobre mi vida y la del pavo, responde al desgraciado suceso de la muerte del pavo de un amigo. ¡Treinta años de cariñosa crianza!… y se le murió. Lo crió como a un hijo, le compraba cereales abrillantados, en invierno lo cubría con una capita de lana tejida en San Miguel de las Misiones, el pavo, cual jilguero cantaba en su ventana cada mañana y cuando se aproximaba la primavera, lo despertaba con un ramito de jazmines que llevaba en el pico. Atila –así se llamaba el pavo- dejó un hueco profundo en el alma de éste amigo cuyo nombre me reservo. El drama en ésta historia, es que el deudo rechazó regalarnos el cadáver del pavo para el banquete de año nuevo, “por respeto”, -nos dijo, inocultablemente molesto con la propuesta-.

Y ese accidente minúsculo en la historia de la civilización, logró dar un vuelco a mi vida: Al fin me siento liberado.

Éste año, ¡costilla a la parrilla!

Imagínense la fuente ovalada con dos tiras de costillas crocantes, escoltadas por papitas con forma de ojos saltones, coloreadas con pequeñas zanahorias y mucho aceite de oliva.

¡Bien muerto el pavo!… ya bastante me sometió… ahora sólo me queda cambiar de religión, o a acostumbrarme a vivir si ellas.

Es un momento de alegría que quiero disfrutar con Ustedes.

¡Felices fiestas!

4 comentarios

El placer de VIAJAR LENTAMENTE por Natalia Galeano

Mundo Barilaro

Mundo Barilaro

Es una experiencia más profunda en la manera de viajar por medio de la prolongación de estadía para poder apreciar aún más las vivencias cercanas a uno mismo. Es decir las preferencias y una manera lenta de viajar. Los dos componentes de VIAJE SLOW.

  • Pasar una semana en un lugar: Usted podrá experimentar un viaje estando en un lugar y ver las cosas que normalmente no pasan en dos días cuando viaja a Sudamérica. Para hacer esto, es necesario viajar por varios países en un mayor número de días. Considerando que el descanso después de un largo viaje en avión, es prácticamente imposible recuperar la energía para forzar al cuerpo humano de tener una experiencia forzada.
  • Observar y admirar lo que está cerca tuyo: Usar los circuitos concéntricos es lo que actualmente se acostumbra, sin embargo pensando en el área de turismo tiene una serie de circuitos concéntricos como base. Pensamos que es mejor observar lo que está cerca en vez de viajar lejos tratando de ver lo que todo el mundo recomienda a ver.

Siguiendo esta guía de cambios en las experiencias de viajes. Permaneciendo en unas vacaciones prefabricadas es preferible cambiar de actitud y dejarse llevar por la cotidianeidad de la vida local: pequeñas tiendas locales en vez de shoppings o grandes supermercados, ir a la misma cafetería en las mañanas, tomar el tiempo para ver cosas que estas cerca de uno. Aprender más sobre la gente y su modo de vida, dejarse llevar por lo inesperado y sorprendente en forma natural y espontanea.

El Viajar lentamente o Slow travel, es recomendable para todos. Las parejas que prefieren quedarse en estancias y disfrutar la vida de campo. Las jóvenes parejas que alquilan una casa para ver correr a sus hijos. Los retirados que alquilan un apartamento en un pueblo para sentir otra cultura que durante su juventud no lo pudieron hacer. Desde viajero independiente que alquila un departamento por meses para vivencia en sentimiento de resistencia a otras costumbres y formas de vida en el extranjero. Slow travel se ajusta a los diferentes presupuestos desde aquellos que viajan con la justa o aquellos que pueden gastarlo todo alquilando una villa para 10 personas y tener un chef a disposición y para todos aquellos que estén en el medio de estos perfiles.

Deja un comentario

Agrotóxicos y agroquímicos: los nuevos terroristas por Maia Galeano- Estudiante de Periodismo UCA.

Diego R. es un niño de la comunidad La Victoria, distrito de Jasy Kañy, Canindeyú, que fue intoxicado con agroquímicos en enero de este año. El ingrediente activo -que por poco provoca la muerte de este chico- forma parte del grupo químico de los organofosforados. Dicho agrotóxico fue utilizado en la fumigación de un sojal ubicado en las cercanías de la casa del niño.

“La comunidad se encuentra dividida por un arroyo, el cual marca el mapa de la vida y el de la muerte, pues los que habitan del otro lado viven una vida tranquila”, comenta Diego Segovia quien trabaja en la institución BASE Investigaciones Sociales, y que fue testigo del estado de salud del niño.

“Dieguito estuvo 8 días sin comer con vómitos y mareos, y los médicos solo le dieron antiparasitarios”, expresa con tristeza. Como el niño ya presentaba un cuadro delicado de salud, lo trajeron hasta Asunción donde le realizaron un análisis de colinesterasa, para determinar si fue intoxicado por agrotóxicos. Los resultados fueron positivos y los niveles de colinesterasa en Dieguito eran elevados aún dos semanas después del inicio de los síntomas.“Lo cual quiere decir que la intoxicación fue muy fuerte”, asevera Segovia. Y, continúa, “ocurre que los médicos tienen miedo de denunciar una intoxicación con plaguicidas, pues la policía esta comprada por los sojeros”. Además de él, casi todos los pobladores que viven en la cercanía del sojal fueron intoxicados aunque no con la misma intensidad.

El caso de Dieguito no es el único, existen miles de ellos que no son denunciados, y otros que llevaron a niños como él a la muerte. Entre ellos se encuentra el caso de Silvino Talavera – único caso llevado a juicio y que termino con la pena de dos años para los sojeros alemanes Alfredo Lauro Laustenlager y Herman Schlender Thiebaud- rociado dos veces con glifosato. Silvino de 11 años, volvía a casa con un trozo de carne para el almuerzo, una calurosa mañana de enero del 2003, cuando fue rociado con pesticidas por el productor Herman Schlender que se encontraba fumigando sus tierras. La madre de Silvino preparo el almuerzo con toda tranquilidad. Horas después toda la familia sufrió nauseas, vómitos, y dolores de cabeza. Silvino, que absorbió directamente los agro tóxicos tuvo que ser hospitalizado. Cuatro días después, Alfredo Laustenlager, fumigaba su campo a 15 metros del hogar de la familia Talavera. Luego de este suceso, 3 hermanos de Silvino fueron internados al igual que 20 vecinos. El ya no soporto esta nueva fumigación y falleció el 7 de enero de 2003.

Sin embargo, aunque el juicio contra los alemanes había terminado en una primera instancia con la pena de cárcel por 2 años, estos consiguieron anular la sentencia con el apoyo de poderosos de la sojaRR (las letras RR, responden al tipo de soja transgénica llamada Roundup Ready, unas semillas resistentes a los herbicidas a base de glifosato como el Roundup), distribuidores de agroquímicos y políticos locales del Departamento de Itapuá. Pero, la familia de Silvino continúo luchando y logro que vuelva a salir una sentencia de 2 años sin poder sustituir la pena por compensaciones económicas. Unos meses después, cuando parecía que se hizo justicia, ambos condenados fueron eximidos de prisión.

¿Agro tóxico o plaguicida?

La doctora Graciela Gamarra, titular del Sistema Nacional de Información en Salud (Sinasis), tiene como una de sus funciones realizar un monitoreo del impacto de los agro tóxicos en la salud humana. Gamarra afirma que es correcto utilizar la nomenclatura de agrotóxicos cuando nos referimos a los pesticidas, plaguicidas o agroquímicos, pues “son sustancias químicas que tienen efectos tóxicos”. Y, agrega “Es importante saber que en función a la dosis que se utiliza y a la vulnerabilidad del individuo, estas sustancias tienen efectos tóxicos. Es correcta la denominación porque indica su peligrosidad”.

Por el contrario existen personas –claramente vinculadas con el negocio de la soja- que sostienen que dicha terminología solo es utilizada en Paraguay, como se puede constatar en una nota publicada recientemente por el diario ABC color. Sin embargo, en Brasil existe una ley denominada Ley dos Agro tóxicos nº 7802/89 que claramente menciona a los plaguicidas con el término en cuestión.

Leyes y normas que regulan el uso de los agrotóxicos

En Paraguay aun no existe una ley que regule el uso indiscriminado de los plaguicidas. “Lo único hay son normas y cuidados que posee el Senave (el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas)”, puntualiza la Dra Gamarra, Master en Epidemiología. “Señalamos algunas de las normas contenidas en dicho manual, disponible para su descarga en la página web www.senave.gov.py


  • En caso de que los cultivos sean colindantes a caminos o poblados, se deberá contar con una barrera viva de protección de cinco metros de ancho y como mínimo dos metros de altura.
  • En el caso de no contar todavía con la barrera de protección, el productor deberá dejar 50 metros de franja sin aplicar plaguicidas, hasta que crezca el vegetal de protección.

En aquel fatídico día en que Silvino fue intoxicado por segunda vez con los plaguicidas, Alfredo Laustenlager, hizo caso omiso de unas de las disposiciones que establece el manual del uso adecuado de plaguicidas, pues fumigo su propiedad aun en presencia de vientos que transportaban los agrotóxicos.

Tanto en Brasil como en Argentina existen leyes que prohíben y regulan el uso de agro tóxicos, la ley nº 7802/89 de Brasil y la Ley de agro tóxicos de la Provincia de Misiones de Argentina. En el caso de Brasil, en diciembre del año pasado, en vísperas del Día Internacional por el NO Uso de Plaguicidas, la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados aprobó el Proyecto de Ley 4.762/05 que prohíbe el uso de agro tóxicos que tengan como ingrediente activo el grupo químico órgano clorado.

En lo que concierne a Paraguay en septiembre del año pasado, la cámara de diputados rechazo el proyecto de ley que regula el uso de agro tóxicos, mientras que el manual de normas que provee el Senave es claramente pisoteado por los grandes de la soja.

¿Que dicen los afectados?

Nosotros vemos las consecuencias que los agrotóxicos causan a nuestra población. A la población animal temporalmente le viene como una epidemia, llega un tiempo justamente cuando llegan plantíos de la soja, que mueren animales, las gallinas y los patos. En el mismo momento, donde se aplica el veneno se afecta a los animales y también a las personas, porque registramos varios niños con diarrea, con vomito, también señores que ahora tienen problemas de riñones y señoras que pierden mucho a sus hijos, por lo menos en la etapa de gestación”, expresa un Dirigente campesino de la compañía Lote 8.

Las consecuencias de las intoxicaciones se pueden ver en las siguientes generaciones de los afectados, así el 11 de septiembre de 2006, también murió Vidal Ocampos de 5 meses, hijo de Sofía Talavera –una de las hermanas de Silvino- que sufrió intoxicación por las fumigaciones. El bebe murió a causa de hidrocefalia, una malformación sistema nervioso central. Y es que, las secuelas que dejan estas peligrosas sustancias son múltiples, porque además de provocar malformaciones en fetos y provocar hasta la muerte, también contaminan las aguas de los poblados y generan un círculo vicioso de estragos y epidemias.

El 56,3 por ciento que de quienes afirman que sus cultivos han sido afectados por las fumigaciones de soja aseguran que el herbicida más utilizado es el Roundup. Los cultivos principalmente afectados son los de autoconsumo, lo cual repercute significativamente en la nutrición de la familias. De esta forma lo explica un campesino de Itapúa: “hay muchos que venden sus casas, los que tienen pequeñas parcelas, porque los grandes agricultores le echan luego mata yuyos (herbicida) y eso le perjudica la mandioca, y así ya no se puede producir nada”. Así se encuentra escrito en la página 208 del libro Republicas Unidas de la soja, en el cual se encuentran compilados ensayos sobre los destrozos causados por la soja a lo largo del MERCOSUR.

Los nuevos terroristas

“En paraguay los niños son asesinados por los terroristas de los agrotóxicos”, aseveraba el presidente Fernando Lugo, frente a la Organización de las Naciones Unidas, el pasado 24 de septiembre. Las palabras del mandatario paraguayo son claras y contundentes, y dan algo de esperanza a tantas familias campesinas que a diario son desmembradas por el uso indiscriminado de los correctamente llamados agrotóxicos.  Esperemos que esta sea una lucha de todos.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.